Textos Publicados y Entrevistas
Las Mujeres Como Agente de Cambio
Artículo del Emb. Antonio O. Garza, Jr.
Publicado por la Organización Editorial Mexicana el 8 de marzo de 2007
En celebración del Día Internacional de la Mujer, quisiera recordar y conmemorar los logros de mujeres en todo el mundo, y su papel en la formación de la sociedad. Con frecuencia se ha hecho caso omiso de las mujeres como recurso en el desarrollo del comercio y la industria, en las batallas contra la enfermedad y la pobreza, y en el resguardo de la seguridad humana. Cuando las mujeres participan en el proceso político, la democracia cobra vida. Cuando las mujeres disfrutan de oportunidad económica, el desarrollo se expande en todas direcciones. Cuando se educa a las mujeres, ellas transmiten la educación a sus hijos. Podemos hablar con orgullo de los múltiples avances para las mujeres en los Estados Unidos y en México, pero debemos aceptar que aún nos quedan muchos retos ante nosotros.
Las mujeres en ambos lados de la frontera han pasado a ocupar puestos públicos y políticos claves como nunca antes. Por primera vez en la historia de los Estados Unidos, la presidenta de la Cámara de Representantes es una mujer. Igualmente son mujeres la Secretaria de Estado, la de Educación, del Trabajo y del Transporte, así como la Representante Comercial de Estados Unidos. Tres mujeres participan en el nuevo gabinete presidencial de México: las Secretarias de Educación Pública, Energía y Relaciones Exteriores. En ambos países, mujeres fuertes y calificadas dirigen partidos políticos, gobiernos estatales, legislaturas e instituciones judiciales, representándonos bien en las tres ramas del gobierno democrático. Mujeres mexicanas y estadounidenses también juegan un papel cada vez más importante en la prensa y en los medios, el cuarto pilar de la democracia, con reportajes agresivos e importantes notas de investigación.
Estas lideresas atraen nuestra imaginación e inspiran a otras para desempeñarse de la mejor manera posible. Pero las mujeres que hacen los cambios y las mejoras en nuestras sociedades no son sólo las famosas, las que aparecen en los encabezados. Son las gerentes generales de compañías, y las propietarias de negocios grandes y chicos. Son las maestras y las doctoras y las enfermeras, vendedoras, chefs y dueñas de restaurantes, artesanas y artistas plásticas. Como pasó en Estados Unidos en las décadas de los setentas y ochentas, más mujeres mexicanas se están incorporando a la fuerza laboral oficial. En el México de hoy, las mujeres componen más del 60% de la fuerza laboral en la industria electrónica.
En una visita reciente a Chiapas, tuve oportunidad de ver de primera mano cómo las mujeres que tienen pequeños negocios aprovechan los microcréditos de AlSol, una institución microfinanciera local, para emplear a más trabajadores, aumentar la calidad de sus productos, y ampliar sus compañías. Ésta y otras firmas microfinancieras están haciendo sus préstamos en gran parte a compañías propiedad de mujeres que han aprendido a administrar sus finanzas y hacer los pagos correspondientes, de tal manera que otras puedan beneficiarse de esos recursos. Las estadísticas demuestran que cuando las mujeres reciben educación y entrenamiento, casi todos los otros aspectos de la sociedad mejoran. Con pocos apoyos financieros se logran muchos beneficios.
Siguen existiendo barreras auténticas para las mujeres, y tanto los Estados Unidos como México deben continuar buscando soluciones a esos retos. La pobreza existe principalmente entre mujeres, y mujeres que son la cabeza de su hogar. Las soluciones a los temibles problemas de la violencia doméstica y los asesinatos violentos de mujeres siguen eludiéndonos, y exigen más investigación y atención gubernamental. En este último año, México promulgó varias leyes para dar más protección legal a las mujeres, incluyendo la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia; ahora se requerirán programas públicos de educación y entrenamiento para permitir que los encargados puedan poner en práctica esas leyes. Afortunadamente hemos empezado a trabajar de manera conjunta para combatir la trata de personas, la cual afecta de manera especial a las mujeres y niñas vulnerables en nuestros dos países.
Las mujeres son mediadoras de paz y reconciliación, promotoras de la educación y la salud, y agentes de cambio económico y político. Hemos visto a valientes mujeres tomar las riendas este año en Chile con la Presidenta Michelle Bachelet y en Liberia con Ellen Sirleaf Johnson. Las estaremos vitoreando mientras dirigen a sus ciudadanos y ciudadanas. Y vitoreamos a mujeres en todas partes, mujeres en poderosos puestos políticos, y mujeres cabeza de hogar y amas de casa. Junto con sus padres, hijos, hermanos y maridos, las mujeres son agentes de cambio, y dependemos de ellas para lograr un mundo mejor. ¡Felicitaciones en el Día Internacional de la Mujer, un día que todos debemos celebrar!
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