2 de febrero de 2006
Estimados amigos y colegas:
Como se ha demostrado en las últimas semanas, la seguridad fronteriza
y la inmigración son dos de los asuntos más complicados y difíciles
entre la gran diversidad de temas que surgen en la relación entre
México y Estados Unidos. En su Informe sobre el Estado de la Unión,
el Presidente Bush habló esta semana directamente sobre asuntos que
afectan a México y compartió sus ideas sobre las maneras para
mejorar las vidas de las personas en ambos lados de la frontera.
Aprovecho esta oportunidad para ponerlos al tanto del Informe del Presidente
sobre el Estado de la Unión, además de otros asuntos que
han ocupado a la comunidad de la Embajada en estos días.
Esta semana el Presidente Bush presentó su Informe sobre el Estado
de la Unión en el cual tocó varios temas que afectan a México
directamente, incluyendo la reforma migratoria, la seguridad en las fronteras,
y el libre comercio.
Dé clic aquí para ver la traducción al español
del texto completo del Informe del Estado de la Unión.
Dé clic aquí para ver información complementaria
(en inglés) de la Casa Blanca sobre las nuevas iniciativas anunciadas
por el presidente: salud, competitividad y energía.
En su discurso, el Presidente Bush dijo: “Escuchamos alegatos de
que los inmigrantes son de alguna manera algo malo para la economía,
aún cuando esta economía no podría funcionar sin
ellos... Mantener la competitividad de los Estados Unidos requiere de
un sistema migratorio que proteja nuestras leyes, refleje nuestros valores
y sirva a los intereses de nuestra economía. Nuestra nación
necesita fronteras ordenadas y seguras. Para cumplir esta meta, debemos
fortalecer la aplicación de las leyes migratorias y la protección
fronteriza. Y debemos tener un programa racional y humano de trabajadores
huéspedes que rechace la amnistía..., que permita ocupar
puestos de trabajo temporales a quienes los busquen legalmente... y que
reduzca la industria de introducir a personas ilegalmente a nuestro país,
así como el crimen en la frontera”.
Estas palabras presentan de manera clara y concisa la posición
de Estados Unidos sobre la reforma migratoria. Los estadounidenses desean
una frontera segura de puertas abiertas, una frontera que sea capaz de
permitir el vasto comercio entre nuestros dos países a través
de los puertos legales de entrada, y una frontera que permita a los trabajadores
mexicanos ingresar a los Estados Unidos para trabajar legalmente en nuestra
economía.
Dé clic aquí para leer el texto completo de la propuesta
de reforma migratoria del presidente Bush (noviembre 2005)
Esta semana he sostenido varias conversaciones muy alentadoras con miembros
de la administración del presidente Fox respecto a mecanismos
en que nuestras dos naciones puedan cooperar para alcanzar lo que es
importante para ambas. También me animaron mucho los comentarios
recientes del Presidente Fox, quien afirmó: “La relación
con los Estados Unidos es muy compleja y muy amplia... tenemos una frontera
muy larga. Se trata de una relación muy intensa en términos
comerciales, políticos y diplomáticos, muy intensa en todas
los otros asuntos que tenemos entre ambos países y uno no debe
perderse en los eventos que suceden día con día porque
la relación es mucho más profunda y fuerte... Día
con día, los asuntos que hay que atender, debemos abordarlos de
manera constructiva, en beneficio de nuestros dos pueblos”. Estoy
completamente de acuerdo con el sentir del presidente Fox.
En cualquier amistad significativa y de largo plazo, las discusiones
difíciles son inevitables. Durante las últimas semanas he tratado
de hablar abierta y honestamente sobre la necesidad de los Estados Unidos
de una
frontera segura y de una inmigración legal. Es importante recordar
en nuestras conversaciones sobre la migración que los esfuerzos
por parte de los Estados Unidos para eliminar la inmigración ilegal
no pretenden ser un ataque contra la migración en general.
Existe la percepción equivocada de que los estadounidenses tan
sólo están pensando en la seguridad y que los mexicanos
sólo están pensando en la reforma migratoria. La verdad
es que gran parte de la grandeza de los Estados Unidos deriva de su tradición
de recibir extranjeros en sus costas –y los estadounidenses continúan
dando la bienvenida a los que vienen a trabajar respetando nuestras leyes.
Como lo ha dicho el Presidente Bush en repetidas ocasiones, “los
valores familiares no se detienen en la frontera de México y Estados
Unidos” –y estamos prestos a facilitar la entrada de los
trabajadores mexicanos que vengan a los Estados Unidos con visas, para
ganar dinero y mantener a sus familias.
De igual forma, el deseo de vivir en una sociedad protegida y segura
tampoco se acaba en la frontera. Los mexicanos, al igual que los estadounidenses,
quieren vivir en una sociedad pacífica y segura, donde no tengan
que temer por su seguridad o la de sus hijos. De hecho, en los meses
recientes, los mexicanos han salido a las calles a protestar por la creciente
violencia en sus ciudades y a lo largo de la frontera, y quisieran ver
que se haga más para combatir a los criminales y romper el yugo
que los narcotraficantes y los tratantes de personas tienen sobre nuestra
región fronteriza.
Ofrezco toda la cooperación que nuestro gobierno pueda dar para
combatir la narcoviolencia y para que nuestra región fronteriza
sea más segura para nuestros ciudadanos y aspiro a que podamos
trabajar cercanamente con la administración del presidente Fox
para alcanzar nuestras metas comunes.
En su Informe sobre el Estado de la Unión, el Presidente Bush
también hizo notar que erradicar la pobreza a nivel global es
una de sus prioridades claves. Él considera que podemos aumentar
la riqueza en nuestro hemisferio a través de acuerdos para reducir
las barreras al libre flujo de bienes y servicios.
El presidente utilizó palabras enérgicas de manera justificada
en contra de los proteccionistas, que consideran equivocadamente que
los Estados Unidos pueden mantener “su alto nivel de vida mientras
aíslan nuestra economía”. También criticó la
visión de que “el gobierno necesita asumir un papel más
amplio en la dirección de la economía, centralizando más
el poder en Washington y aumentando los impuestos”. El presidente
indicó que el proteccionismo es una forma de “repliegue
económico (que lleva) hacia una economía estancada y de
segunda clase”.
En diversas ocasiones me he referido a la importancia del libre comercio
para nuestra región. Únicamente a través del libre
comercio y la democracia, pueden progresar las economías, pueden
aumentar las oportunidades y pueden darse grandes pasos para que la gente
avance de la pobreza a la esperanza.
Tal como lo dijo con claridad el Presidente Bush en su Mensaje sobre
el Estado de la Unión, él ve en el futuro un continente
que sea seguro, próspero y democrático. Los Estados Unidos
alientan el libre comercio, el respeto al estado de derecho y el gobierno
democrático por las transformaciones asombrosas que pueden producir
en todos los niveles de una sociedad. Podemos y debemos trabajar juntos
hacia una nueva visión de las Américas en la que nuestros
ciudadanos disfruten de seguridad y nuestras economías progresen.
En otras noticias aquí en la Embajada, el 19 de enero de 2006,
gracias al compromiso del Secretario de Economía de México,
Sergio García de Alba, y del Secretario de Comercio de Estados
Unidos, Carlos M. Gutiérrez, una disputa de casi dos décadas
ha sido resuelta. Los Estados Unidos y México acordaron hoy liberalizar
el comercio de cemento entre nuestros dos países. Los consumidores
en ambos lados de la frontera podrán comprar cemento más
económico, y ambas economías se beneficiarán”.
Dé click aquí para leer más acerca de la resolución
de esta disputa de 16 años.
La cultura es la clave para un mayor entendimiento entre los estadounidenses
y los mexicanos. Del 21 al 24 de enero, cerca de treinta y cinco destacados
artistas de las artes escénicas así como cien autoridades
del ámbito artístico de México, asistieron a la Conferencia
de la Asociación de Promotores de Artes Escénicas en la ciudad
de Nueva York. La Fundación Cultural México-Estados Unidos
organiza la participación de esta talentosa delegación mexicana,
con fondos de los gobiernos de México y los Estados Unidos así como
las contribuciones de organizaciones privadas. Cada artista demostró sus
habilidades durante un espacio de quince minutos, ante una audiencia de
agentes y promotores estadounidenses de las artes escénicas.
Dé click aquí para leer más acerca de la conferencia
de artes escénicas.
Finalmente, del 9 al 13 de enero una delegación de 40 funcionarios
de justicia de México, con experiencia en la reforma judicial, asistió a
la conferencia internacional sobre “Justicia Restaurativa”,
la cual estuvo patrocinada por el gobierno de Estados Unidos, y tuvo lugar
en San Francisco, California. Los participantes de la conferencia estudiaron
los efectos de un programa del Condado de San Francisco, diseñado
para reducir el crimen, que consiste en permitir a las víctimas
confrontar a los agresores que les causaron el daño.
La Embajada de Estados Unidos, a través de la Agencia para el Desarrollo
Internacional, apoya el proceso de reforma judicial en México, proporcionando
asistencia técnica a aquellos estados en México que trabajan
para tener sistemas judiciales más transparentes y efectivos.
Dé click aquí para leer más acerca de está conferencia
que patrocinó el gobierno de Estados Unidos
Como siempre, les agradezco la oportunidad de compartir con ustedes las
actividades de nuestra misión diplomática en México.
Que Dios bendiga a México y a los Estados Unidos.
Con mis mejores deseos,

Antonio O. Garza, Jr.